El despido por necesidades de la empresa es una causal que permite a los empleadores poner término al contrato de trabajo bajo ciertas condiciones específicas que deben estar debidamente fundamentadas. Esta es una de las causales más utilizadas en Chile, especialmente después de eventos que han afectado gravemente a la economía nacional.
La causal necesidades de la empresa se aplica cuando existen situaciones objetivas que justifican la desvinculación, como cambios en la estructura de la organización, disminución de la productividad o reestructuraciones internas. Desde el estallido social del 18 de octubre de 2019, muchas empresas se vieron obligadas a recurrir a esta causal debido a las pérdidas económicas significativas.
En algunos casos, los trabajadores pueden enfrentar un despido injustificado por necesidades de la empresa, especialmente cuando no se acredita de forma adecuada la razón objetiva del despido o se vulneran los derechos laborales del trabajador. Durante este periodo crítico, la Dirección del Trabajo registró al menos 1.600 despidos bajo esta causal solo en diciembre de 2019.
Es fundamental comprender los motivos de despido por necesidades de la empresa, ya que estos deben estar relacionados con hechos concretos como la situación económica del empleador, la modernización de procesos o la falta de adecuación del trabajador a las nuevas necesidades. Según datos de la Dirección del Trabajo, tras las protestas sociales, se registraron aproximadamente 4.305 despidos diarios, lo que refleja la magnitud del impacto en el empleo.
Un informe de La Segunda indicó que, desde 2020, el uso del despido por necesidades de la empresa aumentó en un 35%, reflejando la compleja situación económica de las compañías chilenas en medio de la pandemia.
La desvinculación por necesidad de la empresa debe ser debidamente notificada al trabajador, indicando claramente la causal y los hechos que la sustentan, respetando siempre los plazos legales establecidos. El Código del Trabajo chileno contempla esta causal dentro del artículo 161, exigiendo que las razones del despido sean claras, precisas y estén debidamente documentadas.
Cuando se aplica la causal de despido por necesidades de la empresa, el empleador está obligado a pagar las indemnizaciones correspondientes y cumplir con todos los requisitos legales para evitar futuras demandas laborales. Es fundamental que el empleador respalde con pruebas objetivas la aplicación de esta causal para no caer en un despido arbitrario.
El cálculo de la indemnización por necesidades de la empresa considera el tiempo de servicio del trabajador, su última remuneración y otros factores como pactos previos y beneficios adicionales contemplados en el contrato de trabajo. Este derecho es irrenunciable y debe ser correctamente pagado al momento de la desvinculación.
La desvinculación por necesidades de la empresa no debe utilizarse de forma arbitraria, ya que el trabajador tiene derecho a cuestionarla judicialmente si considera que no existen fundamentos válidos para la terminación de su relación laboral. Si el empleador no demuestra adecuadamente las causas invocadas, el despido puede ser considerado injustificado por el tribunal.
Un aspecto importante a tener en cuenta es el despido por necesidades de la empresa y nueva contratación de otro trabajador para el mismo puesto, lo que podría evidenciar una mala aplicación de la causal y ser motivo de impugnación por parte del afectado. Este tipo de prácticas pueden ser denunciadas ante la Dirección del Trabajo y pueden derivar en sanciones para el empleador.
Si te encuentras en la situación de pensar: me despidieron por necesidades de la empresa, es fundamental que te asesores con un abogado especializado en derecho laboral para evaluar si el despido fue ajustado a la ley o si corresponde presentar una demanda por despido injustificado. Contar con apoyo profesional te permitirá proteger tus derechos y reclamar lo que legalmente te corresponde.